Más acerca de: Las 8 mejores actividades al aire libre en París

París es una ciudad para recorrer con calma, disfrutando de sus calles, parques y riberas del Sena en cualquier época del año. En primavera y verano, las terrazas y jardines se llenan de vida; en otoño, los colores dorados envuelven la ciudad, y en invierno, el ambiente navideño convierte cada paseo en una experiencia especial. Si quieres aprovechar al máximo la Ciudad de la Luz al aire libre, aquí tienes algunas de las mejores actividades para hacerlo.
1. Descubrir la vida salvaje en los zoológicos de París
París también es un destino perfecto para los amantes de los animales. Puedes visitar el Zoo de París, un moderno parque zoológico con hábitats de todo el mundo, o el Zoo del Jardin des Plantes, el más antiguo de Francia y un lugar lleno de historia.
Ambos zoológicos ofrecen espacios abiertos donde disfrutar del aire libre mientras descubres especies exóticas y aprendes sobre la conservación de la fauna. Una opción ideal para una jornada en familia rodeada de naturaleza en plena ciudad.
2. Un paseo por los Jardines de Monet en Giverny, un cuadro en la vida real
Si alguna vez has soñado con entrar en una pintura impresionista, los Jardines de Monet en Giverny son el lugar ideal. Aquí encontrarás los famosos nenúfares y el icónico puente japonés que inspiraron muchas de sus obras.
Recorrer este jardín es como caminar dentro de un cuadro, con flores de todos los colores y una tranquilidad que contrasta con el bullicio de París. Sin duda, una excursión ideal para los amantes del arte y la naturaleza.
3. Perderse en los majestuosos jardines del Palacio de Versalles
El Palacio de Versalles es uno de los lugares más impresionantes de Francia, pero lo que realmente deja sin aliento son sus jardines. Extendiéndose a lo largo de más de 800 hectáreas, sus senderos, fuentes y esculturas te transportarán a otra época.
Puedes perderte entre los laberintos vegetales, alquilar una bicicleta o incluso navegar por el Gran Canal en un bote. Pasear por estos jardines es la mejor forma de imaginar el esplendor de la corte de Luis XIV.
4. Relajarse en el Parque de Buttes-Chaumont, el secreto mejor guardado
El Parque de Buttes-Chaumont es uno de los espacios verdes más sorprendentes de París y un lugar ideal para escapar del bullicio sin salir de la ciudad. Con sus colinas, grutas, cascadas y un mirador con vistas espectaculares, este parque es perfecto para dar un paseo, hacer un picnic o simplemente disfrutar del aire libre.
Menos turístico que otros jardines parisinos, es un rincón donde los locales vienen a relajarse, leer o hacer deporte. Un plan perfecto para descubrir un París diferente y más auténtico.
5. Explorar los castillos del Valle del Loira y sentirse de la realeza
El Valle del Loira es una joya arquitectónica y natural. Aquí se encuentran algunos de los castillos más espectaculares de Francia, rodeados de jardines impresionantes y paisajes que parecen sacados de un cuadro.
Desde el majestuoso Château de Chambord hasta el elegante Château de Chenonceau, recorrer esta región es como entrar en un cuento de hadas. Además, muchos castillos permiten paseos en bicicleta o en barca por sus alrededores, una forma perfecta de disfrutar al aire libre.
6. Descubriendo el Bosque de Vincennes, el pulmón verde de París
Si buscas naturaleza sin salir de la ciudad, el Bosque de Vincennes es una opción inmejorable. Este enorme parque al este de París es el lugar perfecto para caminar, alquilar una bicicleta o incluso remar en su lago.
Aquí también encontrarás el Parc Floral, un jardín botánico con exhibiciones de flores durante todo el año, y el Castillo de Vincennes, una fortaleza medieval que te transportará a otra época. Es una alternativa ideal a los parques más concurridos de la ciudad.
7. Un día en Brujas y sus encantadores canales
Si quieres viajar en el tiempo sin salir de Europa, Brujas es la escapada perfecta. Esta ciudad belga, conocida como la "Venecia del Norte", está llena de canales, calles empedradas y casas medievales que parecen sacadas de un cuento.
Pasear en barco por sus canales o simplemente caminar por la Plaza Mayor y el Lago del Amor es una forma inolvidable de conocer uno de los rincones más encantadores de Bélgica.
8. Excursión al Monte Saint-Michel, la joya medieval de Francia
El Monte Saint-Michel es uno de los lugares más mágicos de Francia. Esta abadía medieval, situada sobre un islote rocoso, cambia completamente con las mareas, creando un paisaje impresionante que parece sacado de otro mundo.
Recorrer sus estrechas calles empedradas, subir hasta la abadía y contemplar las vistas desde lo alto es una experiencia que combina historia, naturaleza y aventura. Es, sin duda, una de las excursiones más espectaculares que puedes hacer desde París.